miércoles, 13 de enero de 2010

ABSURDO




Cada palabra que tragaba la suspiraba al viento,
encerrada en una burbuja,
mientras mandaba un beso a las nubes deseando que llegase a tu cabeza.

Me rindo.
Me prometo que me rindo a esperar una respuesta.

Tan absurdo como pensar que tu olvido
recibe las vibraciones que producen la nada y el silencio de mi papel en blanco arrugado en el suelo.

Tan absurdo como pedir en silencio que vengas.